Salud pública. Unidad 1. Tema 1

 

 Determinantes Sociales de la Salud (DSS)

Los Determinantes Sociales de la Salud (DSS) son definidos por la Organización Mundial de la Salud como el conjunto de factores personales, sociales, económicos y ambientales que determinan el estado de salud de los individuos o poblaciones. Estos comprenden las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluyendo el sistema de salud. Estos determinantes reflejan la posición de los individuos en la escala de poder, riqueza y prestigio, factores que son la causa de la mayor parte de la carga mundial de morbilidad y de las inequidades sanitarias existentes.

 

Modelos Conceptuales de los Determinantes

A lo largo de las últimas décadas, varios marcos teóricos han explicado cómo estos factores moldean la salud:

      Modelo de Lalonde (1974): Fue pionero al proponer el concepto de "Campo de Salud", que divide los determinantes en cuatro pilares: biología humana, medio ambiente, estilos de vida y organización de los servicios de salud.

      Modelo de Dahlgren y Whitehead (1992): Explica las desigualdades como "capas de influencia". Sitúa al individuo en el centro (edad, sexo, genética) y lo rodea de capas que representan conductas personales, redes sociales/comunitarias, condiciones de vida/trabajo y, finalmente, las condiciones socioeconómicas, culturales y ambientales generales.

      Modelo de la Comisión de la OMS: Distingue entre determinantes estructurales (que generan la estratificación social como el ingreso, educación, género y etnia) y determinantes intermedios (condiciones de vida, trabajo, disponibilidad de alimentos y el sistema de salud mismo).

Determinantes Específicos y su Impacto

      Gradiente Social: Existe una relación lineal donde, a menor nivel socioeconómico, la expectativa de vida es menor y la frecuencia de enfermedad es mayor. Las personas con ingresos altos tienen más control sobre sus vidas, lo que actúa como un "escudo" contra la enfermedad.

      Educación: Los mayores niveles educativos se asocian con empleos más seguros, ingresos estables y una mejor "alfabetización en salud", lo que facilita la identificación y resolución de problemas de salud.

      Entorno Físico y Ambiental: La carencia de agua potable y el manejo inadecuado de excretas son factores de riesgo estructurales graves. Por ejemplo, el 90% de las enfermedades diarreicas se vinculan a la falta de agua segura.

      Género y Etnia: Son estratificadores que dictan el acceso a recursos. En la región andina, por ejemplo, las brechas de salud en poblaciones indígenas están fuertemente ligadas a la discriminación étnica en los servicios públicos.

Perspectiva Crítica en la Región

En América Latina y el Caribe, el abordaje de los DSS enfrenta desafíos estructurales:

      Segmentación y Fragmentación: El sistema de salud suele dividirse en tres sectores (público, seguridad social y privado) que no están integrados. Esto genera una estratificación absoluta en el acceso, donde la calidad de la atención depende del estatus socioeconómico y el lugar de residencia.

      Impacto del Neoliberalismo: Durante los años 80 y 90, las reformas promovieron la privatización y la reducción del papel del Estado. Esto debilitó la acción sobre los determinantes sociales al recortar presupuestos en educación, nutrición, transporte y vivienda.

      Ley Inversa de la Atención: Se observa que las poblaciones con mayores necesidades sociales son las que reciben menos recursos sanitarios o servicios de peor calidad.

      Fuerzas Motoras Internacionales: La salud internacional hoy considera que los modelos de desarrollo, el comercio global, la diplomacia y el cumplimiento de los derechos humanos son fuerzas que impactan directamente en la equidad sanitaria de las naciones.


Bibliografía:

H Barragán (2007). Fundamentos de salud publica. Universidad de La Plata.

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